EL PATITO DESOBEDIENTE
En el remanso de un río
mamá pata había puesto
unos huevos muy hermosos
que cuidaba con esmero.
Al cabo de cierto tiempo
salieron del cascarón
unos preciosos polluelos
que seguían a mamá
en fila, detrás de ella,
cuando iban de paseo.
Cuando dejaron el nido
su mamá les advirtió
“No dejéis nunca la fila,
este mundo es peligroso
y en ello va vuestra vida”.
De los seis, el más bonito,
también era el más travieso
y no hacía nunca caso
de los certeros consejos
que le daba su mamá
mientras iban de paseo,
pues el patito pensaba
“Mamá es una exagerada,
si aquí nunca pasa nada
y eso de nadar en fila
es una gran tontería”
Un día, mientras buceaba,
una gaviota observaba
y justo cuando salió,
sin saber cómo pasó,
sintió que estaba atrapado.
Mamá pato, que lo vio,
salió volando en su auxilio
y tras varios picotazos
consiguió que el pajarraco
lo soltara de su pico.
Tan pronto pasó el peligro,
su mamá, muy asustada,
le dijo muy enfadada:
“Yo ya te había advertido
que esto podía pasar,
nunca salgas de la fila,
mantén siempre tu lugar”
Mientras el pobre patito
no dejaba de temblar.
Y el pequeño comprendió
que para estar siempre a salvo
no debía separarse
de su madre y sus hermanos
y a partir de aquel momento,
aunque no era divertido,
respetó siempre la fila
manteniéndose en su sitio.
Laura Falgueras Sirera
Grupo Poético Brétema


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