Tal vez igual
somos como los otros,
aquellos que han
vivido en el pasado,
aunque despertemos
con otros rostros,
de los que por la
tierra hayan estado.
Tal vez lleguemos
a ser y crear historia,
a los que nunca
dejaran su legado,
aunque contaremos
con nuestro espacio,
sin que nadie
hable de nuestra memoria.
No pensemos en lo
que vida nos roba,
ni lo que dejamos
atrás a nuestro paso,
deseamos que lo
bueno sea guardado
y que cada nueva
hazaña sea otra victoria.
Por eso dejamos
que siga girando la noria,
que vaya caminando
lenta y despacio,
sin que por eso se
sienta su veleta rota,
mientras la
brújula marca el iris de sus pasos.
No pensemos nunca
que somos distintos,
aunque hayamos
nacido en diferentes años,
aun sin conocernos
seremos como amigos,
que en cada era
por el edén hayan pisado.
Sabemos que nunca
seremos los mismos,
por suerte la
humanidad va progresando,
por ello
recorreremos diferentes caminos,
aunque algunos de
ellos otros los hallan andando.
Pero pese a tener
que vivir el mismo destino,
ese que siempre
termina más allá de la nada,
el tener que
pensarlo no tiene sentido
y menos sabiendo
que no hay esperanza.
Amante Romero
Álvarez
Grupo Poético
Brétema