LA VIDA EN MIS MANOS
Mirando a un punto indefinido del infinito,
mi mente me imaginaba con la mano extendida
recogiendo dulcemente entre mis dedos
un claro y hermoso riachuelo.
Entre mis dedos al final de mis manos,
un hermoso, reluciente y vivo sol,
mi mente imaginaba como a los laterales
de las palmas de mis manos donde
el agua fresca transcurría dulcemente,
iba naciendo una lujuriosa y verde naturaleza.
Sentía que mi piel se desgarraba sin dolor
buscando perderme en aquella vida
llena de oxígeno y belleza,
notaba como el agua se deslizaba
por mi brazo buscando mi cuerpo
como savia que la protegería
de la sequedad del ambiente.
Fue un momento de embelesada ensoñación,
porque al abrir los ojos y observar mi brazo
extendido ante mi rostro y la mano abierta,
me percate que no había arroyo, ni sol,
ni vegetación, todo había sido
una hermosa ensoñación.
A veces la vida te permite vivir aquello
que parece imposible que pueda suceder,
pero lograr soñar que se hace realidad
con tan solo cerrar los ojos y
dejar
que la imaginación haga su trabajo.
Simplemente se llama vivir
lo imposible.
María Luisa López Castro
Grupo Poético Brétema