MI MICHI
Tengo un gato, gata para más señas,
muy cariñosa y muy buena,
sabe subir y bajar en ascensor
y nunca encerrada se queda.
Mici, la llamo, y al escuchar mi voz
ella corriendo con su tripa al viento,
hasta mi viene, gordita esta pues se
pasa el tiempo durmiendo a pierna suelta.
Con otros dos gatos comparte el día,
uno llegó de sorpresa, el otro lo crio ella,
pero le gusta visitar su antigua vivienda,
así que a la puerta del ascensor se sienta.
Conmigo sube y por la casa se pasea,
husmea por aquí y husmea por allá
a ver si algo encuentra,
su primera visita es el baño
comprobando que allí esta su arena.
Después me molesta todo lo que puede
y delante del ordenador se queda,
finalmente se aleja y me olvido de ella,
hasta que el momento llega de llevarla
con sus compañeros de vivienda.
La llamo y la muy felina no contesta,
no importa, se dónde se encuentra,
bajo la colcha de mi cama
durmiendo a pierna suelta.
Cariño me da y mucha felicidad,
no sé si me entiende, pero siempre obedece,
es una mici muy dulce y obediente.
María Luisa López Castro
Grupo Poético Brétema


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