MI PRIMO
Rebotando van por
las montañas mis quejidos,
la eterna noche se
ha filtrado en mi destino;
cielo y estrellas
de mi tragedia son testigos,
de un frio acero
hincado en mi corazón herido.
Hoy no pido
consuelo, querido primo,
la rueda de la
vida se rompió en el camino,
llevando su
juventud al valle del olvido.
Hoy no pido tu
consuelo, querido amigo,
si quieres
consolarme…
¡Llora conmigo!
Alonso Rodríguez Galego
Grupo Poético Brétema


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" Piensa si lo que vas a decir es más hermoso que el silencio"